Existe una estrecha relación entre la salud de tu boca y tu salud general, de manera que es posible encontrar pistas del estado de la primera examinando la segunda y viceversa. Es obvio que nuestra boca es el punto de entrada a nuestro sistema digestivo y respiratorio, y ello informa de lo crucial que puede ser para el buen estado del cuerpo.

Cuando no existe una higiene dental detallada y periódica, las bacterias se quedan fuera de control, y se producen infecciones que afectarán a los dientes y encías. Ello jugará un papel determinante en la aparición de determinadas enfermedades. Del lado contrario, algunas enfermedades como la diabetes pueden reducir la resistencia del cuerpo a las infecciones generadas en la boca.

Algunos medicamentos como los antidepresivos, determinados analgésicos, diuréticos, pueden provocar un decremento en la generación de saliva, y con ello un descenso en la neutralización natural de ácidos producidos por las bacterias de la boca. Es por ello que es necesario que la limpieza bucal se asimile como rutina imprescindible para el cuidado de la salud bucal y general.

Determinadas enfermedades cardiovasculares, complicaciones en el embarazo, neumonías, pueden llegar a producirse de la mano de una salud bucal debilitada. Por otro lado, la diabetes, la osteoporosis, el alzheimer, son enfermedades cuyo avance arrastra un empeoramiento evidente de la salud bucodental.