La elección entre un cepillo eléctrico u otro manual es un tema frecuente en la higiene dental. Ambos tienen sus partidarios y existen poderosos argumentos para defenderlos. Si te estás planteando dar el salto tecnológico, aquí vamos a reforzar ese espíritu recopilando algunas razones para elegir un cepillo eléctrico.

1. La técnica de cepillado es mucho más sencilla

Dependiendo del cepillo, se pueden encontrar movimientos de lado a lado, en círculos o combinados. Imitan el cepillado manual y sólo hay que concentrarse en pasarlo por todos los dientes para garantizarse una correcta higiene.

 

2. Exige igual o mayor tiempo de uso que los manuales

No hay atajos cuando se trata de cuidar la dentadura. Así que cuando se indica que hay que dedicarle un tiempo prolongado, más que un argumento en contra es un compromiso de un cepillado a conciencia.

 

3. Es más cómodo de usar

La propia forma y dimensiones del cepillo, su movimiento automático, todo se pone de cara para que la hora del cepillado sea más confortable y se convierta en una experiencia placentera.

 

4. Facilita la higiene dental para determinados grupos de población

Personas con artritis lo tienen más sencillo con un mango más grueso para agarrar el cepillo. Por otra parte, los niños pueden utilizarlo a partir de 6 años y, con unas sencillas instrucciones, nos dejará la seguridad de que se cepillan adecuadamente.

 

5. Es más fiable

Los movimientos del cabezal están concebidos para obtener un resultado óptimo. Por otra parte, puede servir para corregir el mal hábito de cepillarse con demasiada fuerza, ya que algunos modelos avisan cuando se ejerce presión excesiva sobre dientes o encías.

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