Brackets metálicos

Los brackets de metal son muy duraderos y afrontan la mayoría de tratamientos con absoluta firmeza. Es algo común que se irriten las encías, pero al cabo de pocas semanas todo se estabiliza. Los aparatos metálicos tienden a ser más baratos que otros tipos de ortodoncias. Dentro de este tipo de brackets existen muchas variantes, (como los FastBraces o brackets Viazis, o los brackets Damon) casi todas intentando ganar rapidez, autonomía o estética. Pero parece un hecho que la supervisión de un profesional experto es básica para que cada paso esté dándose en la dirección correcta.

Este tratamiento es muy universal, se ajusta a cualquier tipo de enfermedad adicional o necesidad, es rápido y bastante más económico que otros más modernos. La única pega es su subjetiva falta de estética, pero hoy día nadie lo ve como algo chocante o desagradable.

Brackets de cerámica y del color del diente

Estos brackets de cerámica están realizados con materiales compuestos. Son bastante fuertes y resistentes y por lo general no corren riesgo de mancharse. En pacientes adultos esta es muy buena opción porque quedan muy disimulados. Se cuenta que el actor Tom Cruise los estuvo llevando un tiempo.

Es muy probable que se manchen son las gomas que se utilizan en el tratamiento, sobre todo si eres muy aficionado al curry, tomas café solo, etc. Pero no tienes que preocuparte ya que las gomas se cambian constantemente.

Si has oído que la cerámica se parte con facilidad, debemos contarte que es falso. Tampoco se despegan con facilidad pues llevan un pegamento especial, como los metálicos.

Las principales desventajas son: un precio sensiblemente mayor, una duración del tratamiento más elevada y un tamaño de bracket algo mayor generalmente. Además, si tienes determinados problemas bucodentales adicionales, tu médico no te los va a aconsejar, por una serie de condicionantes que te explicarán en cada caso.

Brackets Invisibles mediante férulas

Son ideales para personas que no tienen problemas graves. Las piezas de plástico que lo componen se hacen expresamente para ti. Sin embargo, para bocas en mal estado con extracciones y ajustes severos no es conveniente. Parece que se ha demostrado que este sistema es efectivo en el 100% de los casos en que se aconseja correctamente. El problema es que mucha gente acude a él cuando realmente lo que necesita son brackets convencionales. Es fundamental ponerte en las manos de un buen profesional para que tu proceso tenga éxito.

Es abundante el numero de casos en que tras la ortodoncia invisible hay que hacer una ortodoncia tradicional para corregir determinados fallos.

Por tanto, hay que considerar que frente a las ventajas estéticas deberás encarar una buena lista de inconvenientes: mayor duración del tratamiento, precio bastante más caro, necesidad de ajustes complementarios.